Su seguro automotor ya tiene su lugar

Qué es la responsabilidad Civil ?

La cobertura que introduce la Ley de seguro obligatorio de accidentes de tránsito cubre la responsabilidad civil extracontractual del propietario, usuario o conductor de un vehículo automotor que protagoniza un accidente por el cual terceras personas sufren lesiones o fallecen.

En este sentido, el artículo 2º de la Ley es claro: los riesgos que cubre el seguro obligatorio del automotor son las lesiones y la muerte provocadas por accidentes de tránsito. Y el accidente se define como “todo hecho del cual resulta un daño personal, de lesión o muerte, sufrido por un tercero (…)”. Por lo tanto, no cubre daños materiales, gastos hospitalarios o de otro tipo, ni lucro cesante. Con lo cual, el seguro de automotor se activa en los casos en que el asegurado ve comprometida frente a terceros su responsabilidad civil, según lo dispuesto por los artículos 1319 y 1324 del Código Civil.

En este sentido, la propia Ley se encarga de definir quiénes no pueden ser considerados terceros, a saber: El propietario o conductor del automotor asegurado, ni sus familiares directos o empleados que estén trabajando (artículo 6º).

Se trata además de un seguro que indemniza a toda víctima de un accidente de tránsito sin importar quién tuvo la culpa del mismo (lo que en la jerga de los seguros se conoce como “no-fault insurance”). El artículo 2º de la Ley lo recoge expresamente: “accidente es todo hecho del cual resulta un daño personal, de lesión o muerte, sufrido por un tercero, determinado en forma cierta, aún en los supuestos de caso fortuito o fuerza mayor”.

Pero en definitiva, la cobertura que se propone no deja de ser de responsabilidad civil.

Estos seguros se caracterizan porque forman parte de los seguros de daños patrimoniales, en los cuales las empresas aseguradoras otorgan una cobertura que afronta las eventuales reclamaciones que pueda sufrir el asegurado por parte de terceras personas como consecuencia de una relación de responsabilidad civil, en este caso extracontractual.

Así pues, entra en juego la aparición de un tercer sujeto, distinto del asegurado y de la empresa que le brinda la cobertura y que además, no forma parte del contrato de seguros celebrado entre éstos.
Este sujeto es el tercero damnificado o en el caso concreto, la víctima del accidente que por ley tiene derecho a percibir directamente la indemnización allí prevista, dependiendo de si sufrió lesiones personales o resultó fallecido.

Sobre este punto nos permitimos hacer una pequeña puntualización con respecto a este seguro obligatorio en particular: si bien tiene la misma base que una cobertura de responsabilidad civil extracontractual común o estándar, no debemos olvidar que al tratarse de un seguro obligatorio por el cual la empresa aseguradora cubre más allá de quien haya tenido la responsabilidad en el accidente, si bien no podrá excusarse de hacerlo en función de las exclusiones previstas en la póliza, luego podrá repetir contra
su asegurado si éste actuó con dolo o culpa grave o incurrió en algunas de las situaciones previstas en la Ley .